viernes, 14 de octubre de 2011

Albert Espinosa.

Y no dije nada, porque cuando llevas años aceptando que tu vida es lo que te pasa y no lo que originas... Pues lamentablemente te acabas acostumbrando.
He sido testigo de tantas injusticias que he dejado de contarlas y he convivido con ellas sin inmutarme.
Yo siempre decía que todo lo que acababa en una mesita había superado el día, te había acompañado hasta la cama, hasta tu sueño, hasta tu noche y que por ello era tan valioso.
Olvidarse de reír, un olvido imperdonable a cualquier edad. Un pecado mortal en la infancia.
Siempre he creído que en la vida hay personas que te alimentan, que te quieren y que necesitas de tal manera que cuando los pierdes nadie puede llenar ese vacío.
Todo en la vida sería así. Primero caerse y luego caminar.
A veces, el mundo parece complicado, un puzzle, que no entiendes hasta que aparece la pieza definitiva.
Querer es siempre más valioso que que te quieran.

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