Cuando amas, eres vulnerable. Le das todo el poder a una persona para destruirte, para aniquilarte y dejarte sin ansias de vivir. El poder de hacerte perder todos tus sueños tan solo con una ruptura. Por ello, el corazón es exigente. No ama a todas y cada una de las personas que entran en tu vida. Puedes tener un pasado, y haber querido a alguien. Pero el verbo amar es más que eso. En mi opinión, solo se ama una vez en la vida. Porque amar no es algo fácil. Esa persona debe hacerte sentir lo que nunca nadie consigió. Debe hacerte sonreir tan solo con saber que está feliz. Esa persona será quien te conozca incluso mejor que tú, quien sepa ver todos tus defectos, convivir con ellos y resaltar tus virtudes. Quien te aguante en tus peores días, y te calme cuando te enojas con un ' estás preciosa cuando te enfadas '. Quien sepa ver el dolor en tus ojos y distinguir de qué clase son tus lágrimas. Quien lo deje todo por ti, y se quede a tu lado.
Si me preguntaran si quiero un príncipe azul, mi respuesta sería que NO.
No necesito a un apuesto caballero que me rescate de mi torre. No quiero a un chico perfecto y sin ningún defecto. Quiero a una persona que acepte lo bueno y lo malo de sí mismo y de los demás, una persona con fallos, y tal vez con un pasado. No quiero una relación perfecta como en las películas, en las que todo es un mundo de rosas. Quiero una relación con sus pequeños baches, como todas, pero pasarlos siempre juntos por el mero hecho de que no podemos estar separados sin que duela en el corazón. Quiero una persona que me quiera, que me mime, que me trate bien y que apoye. El físico, no me importa. Quiero una persona rica en su interior, de esas que dices, gente de así no queda. No pido dinero, ni joyas, ni que me compren cosas, ni que me regalen lo más bonito del mercado. Sino a ese chico que se gasta todo su dinero por comprarle un anillo a su novia con su fecha y su nombre grabados en él. Quiero a ese chico que se recorre media playa para encontrar la piedra de ese anillo. A aquel que se sube al tejado para lograr conectarse para poder a hablar con su novia, o que salta la ventana para poder verla. Aquel que, a pesar de las paranoias de su novia, siempre la soporta, y le intenta hacer ver que de verdad lo más importante para él es ella. Aquel que lo deja todo, e incluso su país de origen por estar con ella.
No puedo comprarte una estrella, pero te puedo regalar mi corazón. Me declaro vulnerable ante ti porque te amo. Sé que tienes el poder de destruirme, el mismo que yo te he dado porque sé que no me harás daño. Sé que me necesitas tanto como yo a ti. Y sé lo que significa la palabra siempre.
Por eso te digo, Víctor, que gracias por aguantarme durante todo este tiempo, y espero que el resto de tu vida aguantes a esta idiota que no podría vivir sin ti.
#12.12.11
Cuando el lenguaje falla, la música empieza a hablar. KISS ME, STUPID
lunes, 25 de febrero de 2013
domingo, 24 de febrero de 2013
Moments.
Porque llega un momento en el que pierdes el control...
Un
momento en que ya nada tiene sentido si él no está. Un momento en el
que te das cuenta de que todos tus sueños de estar con esa persona se
han hecho realidad. De que aquellas mañanas se han convertido ya en días
a su lado, días en los que en tu cabeza solo tienes un nombre. Un
momento en el que sabes que por él darías lo que fuera, y por verle
feliz. Un momento en el que descubres el verdadero significado del verbo
amar; que te das cuenta de que los pequeños detalles de la vida son los
que de verdad importan, que una sonrisa suya puede alegrarte el día,
echar por suelo cualquier enfado y hacerte feliz mientras él lo sea.
Un
momento en el que descubres la felicidad y por mucho que intenten
derribarte, te levantas una y otra vez, para continuar disfrutando de la
vida, a su lado.
Carta a mis padres.
Nunca me he sentido que formaba parte de ningún grupo, que yo era una
pieza fundamental en cualquier puzzle. Por mucho que intente recordar mi
vida como un bonito pasaje de lo que denomino mi historia, lo primero
que se me viene a la mente son bromas, insultos y un vacío que me hacía
sentir alejada de mis compañeros, aunque también los hubo muy buenos.
Pasé por muchos grupos en los que solo era un simple cromo al que
intercambiaban cuando les apetecía. Solo tuve una amiga que por suerte
me alegro de conservar hoy día.
Cuando llegué al instituto, volví a sentirme aislada. Cuando creía haber encontrado mi lugar, me topé con una traición que me hizo volver a encontrarme sola y no tener a nadie conmigo. Llegamos a segundo donde pensaba haber encontrado de nuevo el valor de la amistad, y cómo no, me equivoqué. Problemas no fueron pocos, lo que escaseó fueron las soluciones. Tercero, donde algunos de mis amigos se iban convirtiendo en hermanos mientras otros se alejaban cada vez más de mi. Por suerte conservé y conservo a los que hoy día considero como una parte fundamental de mi vida.
Pero no es esto lo que os quiero contar porque sé que lo sabéis. Lo que quiero es expresar lo que siento en una carta que probablemente nunca llegue a daros o leeros, pero necesito decirlo de igual forma.
He cometido muchos errores, aunque siempre pensé que decir la verdad no podía considerarse como uno de ellos. Supongo que llegados a este punto sabréis por donde van los tiros.
Allá por el 15 de enero de 2011 ocurrió lo que a día de hoy puedo considerar como uno de los peores días de mi vida, si no el peor. Lo que yo pensaba era lo correcto quizás fuera la decisión equivocada, aunque de errores se aprende ¿no?
Decidí contarlo todo sin tapujos, no soy persona de esconder las cosas, y no suelo mentir más que cuando me lo pedís, por eso no me pareció justo ocultaros una noticia que puedo decir firmemente cambio mi vida.
Si antes no encontraba un hueco donde encontrarme feliz, en ese momento lo encontré.
Sé que a mi edad, con casi 16 años podéis decir que son solo ''cosas de niños'', o que es una simple obsesión. Puede que no sepa lo suficiente de la vida, desde luego no tanto como vosotros. Me faltan años de experiencia, pero no madurez. Mi vida se basó en golpes en los que se intercalaban buenos momentos, y cuando parecía aprender a disfrutar de los buenos momentos al lado de alguien decidisteis intentar quitarme ese privilegio.
¿Sabéis ya a lo que me refiero?
Sí, a ese chico 'brasileiro' que consiguió hacerme verdaderamente feliz como nadie me había hecho.
Pensaréis que estoy diciendo estupideces, pero son palabras que están saliendo de mi corazón mientras lloro pensando en lo fáciles que serían las cosas si no hubierais reaccionado como lo hicisteis.
Ya no soy una niña. Sigo queriéndoos, por supuesto, pero no soy aquella pequeña de 5 años que dependía de sus padres para todo.
Volvamos al día en que os lo conté todo.
Sorpresa. Eso fue lo que os pasó, nunca pensasteis que una chica como yo pudiera encontrar a alguien que la quisiera. La típica empollona de clase con 2 amigos a la que todo el mundo le tiene rabia, tímida y fría.
Esa era yo. Y digo era porque él me hizo cambiar.
Me convertí en una persona más segura de mi misma, una persona que sabía apreciar los pequeños detalles, cada momento, cada segundo como si fuera el último.
No pareció molestaros hasta que mencioné la palabra maldita, también denominada BRASIL.
Sí, ¿qué pasa? Estoy enamorada de un chico que no es español, ¿y qué?
¿Acaso pensáis que para mi la nacionalidad es un impedimento? Más bien lo contrario, ME DA EXACTAMENTE IGUAL.
Yo no soy de las que se fijan en el color de la piel, la raza, el país o la religión. Yo juzgo a las personas por como son por dentro, y de él solo conseguí ver cosas buenas.
No me pareció justo que me prohibierais literalmente salir con él por ese simple hecho de no ser español. Creo ser suficientemente responsable como para poder llevar mi vida por un buen camino, y si me equivoco rectificar yo sola. Por mucho que me neguéis que fue ese el motivo, sé que es al menos el más importante.
Cuando me lo pediste, y ahora me dirijo a ti, mamá, tus argumentos fueron los problemas que tuvimos en la familia con personas extranjeras. Y lo siento, siento en el alma que hayas tenido que pasar por todo lo que pasaste que no fue poco, y sabes que si estuviera de mi mano lo cambiaría. Pero no fui yo la culpable de todo aquello y tampoco creo tener que ser la víctima cuando no tuve nada que ver.
En nuestra casa, como sabéis las cosas no son fáciles. Raro es el día en que no haya bronca o alguien discuta con otra persona. La convivencia nunca es fácil y menos cuando los dos sujetos no dan su brazo a torcer. He evitado sacar más el tema cuando estaba reciente para no hacer más daño a la familia, pero ya han pasado cerca de 10 meses.
¿Por qué vosotros tenéis derecho a ser felices en una vida de casados mientras yo no?
¿Y si papá no fuera español? ¿Y si fuera Brasileño? ¿Estarías casada con él? ¿Acaso no le amarías igual?
Déjame decirte que yo sí.
No soy de esas personas que juzgan por las apariencias, y me parece que con él hicisteis un juicio precipitado. Antes de pedirme nada, o mejor dicho obligarme deberíais haberle conocido. Pero por si decidís no darme esta oportunidad, os lo describiré.
Alto, delgado, moreno, pelo negro medio rizado, flequillo largo, un tatuaje en el brazo. Sí, tiene un tatuaje, la carpa china de la suerte. Y no, tener un tatuaje no significa ser un ladrón, un asesino o un violador. Significa que te gustan los tatuajes y quisiste hacerte uno y PUNTO. No esperes a un chico con el pelo repeinado, gomina, gafas con correa, jersey de rombos, pantalones pitillo y unos zapatos como los de papá.
Esperad al chico al que quiero.
Pero sin duda lo mejor de él es su carácter. He conocido a mucha gente y nunca a nadie como él.
Es amable con todo el mundo, le encanta ayudar y lo hace sin que se lo pidas. Es inteligente; según unas pruebas que le hicieron en el instituto es superdotado como yo. Es divertido; siempre está haciendo bromas y sacando sonrisas a la gente cuando más lo necesita. Es comprensivo; puedes contarle tus problemas con total confianza sabiendo que no se los dirá a nadie y por supuesto que te ayudará. Es romántico; no es el típico tío (sé que lo estás pensando) que hace todo esto para agradar a las chicas. Lo hace porque es así, y en el caso del romanticismo a él le importa más el interior, y los pequeños detalles, como a mi.
Llegados a este punto seguiréis pensando que estoy loca, que no sé lo que digo, que soy una inmadura, una estúpida obsesionada.
Si es así, dejadme deciros que tenemos un grave problema.Con todo mi respeto os digo que no voy a dar mi brazo a torcer y por mucho que me pidáis o prohibáis que no esté con él no servirá de nada Alguien me enseñó de pequeña a luchar por lo que quiero. Esos fuisteis vosotros y eso es lo que voy a hacer.
Espero haberos hecho cambiar de opinión.
Os quiere vuestra hija,
Andrea.
Cuando llegué al instituto, volví a sentirme aislada. Cuando creía haber encontrado mi lugar, me topé con una traición que me hizo volver a encontrarme sola y no tener a nadie conmigo. Llegamos a segundo donde pensaba haber encontrado de nuevo el valor de la amistad, y cómo no, me equivoqué. Problemas no fueron pocos, lo que escaseó fueron las soluciones. Tercero, donde algunos de mis amigos se iban convirtiendo en hermanos mientras otros se alejaban cada vez más de mi. Por suerte conservé y conservo a los que hoy día considero como una parte fundamental de mi vida.
Pero no es esto lo que os quiero contar porque sé que lo sabéis. Lo que quiero es expresar lo que siento en una carta que probablemente nunca llegue a daros o leeros, pero necesito decirlo de igual forma.
He cometido muchos errores, aunque siempre pensé que decir la verdad no podía considerarse como uno de ellos. Supongo que llegados a este punto sabréis por donde van los tiros.
Allá por el 15 de enero de 2011 ocurrió lo que a día de hoy puedo considerar como uno de los peores días de mi vida, si no el peor. Lo que yo pensaba era lo correcto quizás fuera la decisión equivocada, aunque de errores se aprende ¿no?
Decidí contarlo todo sin tapujos, no soy persona de esconder las cosas, y no suelo mentir más que cuando me lo pedís, por eso no me pareció justo ocultaros una noticia que puedo decir firmemente cambio mi vida.
Si antes no encontraba un hueco donde encontrarme feliz, en ese momento lo encontré.
Sé que a mi edad, con casi 16 años podéis decir que son solo ''cosas de niños'', o que es una simple obsesión. Puede que no sepa lo suficiente de la vida, desde luego no tanto como vosotros. Me faltan años de experiencia, pero no madurez. Mi vida se basó en golpes en los que se intercalaban buenos momentos, y cuando parecía aprender a disfrutar de los buenos momentos al lado de alguien decidisteis intentar quitarme ese privilegio.
¿Sabéis ya a lo que me refiero?
Sí, a ese chico 'brasileiro' que consiguió hacerme verdaderamente feliz como nadie me había hecho.
Pensaréis que estoy diciendo estupideces, pero son palabras que están saliendo de mi corazón mientras lloro pensando en lo fáciles que serían las cosas si no hubierais reaccionado como lo hicisteis.
Ya no soy una niña. Sigo queriéndoos, por supuesto, pero no soy aquella pequeña de 5 años que dependía de sus padres para todo.
Volvamos al día en que os lo conté todo.
Sorpresa. Eso fue lo que os pasó, nunca pensasteis que una chica como yo pudiera encontrar a alguien que la quisiera. La típica empollona de clase con 2 amigos a la que todo el mundo le tiene rabia, tímida y fría.
Esa era yo. Y digo era porque él me hizo cambiar.
Me convertí en una persona más segura de mi misma, una persona que sabía apreciar los pequeños detalles, cada momento, cada segundo como si fuera el último.
No pareció molestaros hasta que mencioné la palabra maldita, también denominada BRASIL.
Sí, ¿qué pasa? Estoy enamorada de un chico que no es español, ¿y qué?
¿Acaso pensáis que para mi la nacionalidad es un impedimento? Más bien lo contrario, ME DA EXACTAMENTE IGUAL.
Yo no soy de las que se fijan en el color de la piel, la raza, el país o la religión. Yo juzgo a las personas por como son por dentro, y de él solo conseguí ver cosas buenas.
No me pareció justo que me prohibierais literalmente salir con él por ese simple hecho de no ser español. Creo ser suficientemente responsable como para poder llevar mi vida por un buen camino, y si me equivoco rectificar yo sola. Por mucho que me neguéis que fue ese el motivo, sé que es al menos el más importante.
Cuando me lo pediste, y ahora me dirijo a ti, mamá, tus argumentos fueron los problemas que tuvimos en la familia con personas extranjeras. Y lo siento, siento en el alma que hayas tenido que pasar por todo lo que pasaste que no fue poco, y sabes que si estuviera de mi mano lo cambiaría. Pero no fui yo la culpable de todo aquello y tampoco creo tener que ser la víctima cuando no tuve nada que ver.
En nuestra casa, como sabéis las cosas no son fáciles. Raro es el día en que no haya bronca o alguien discuta con otra persona. La convivencia nunca es fácil y menos cuando los dos sujetos no dan su brazo a torcer. He evitado sacar más el tema cuando estaba reciente para no hacer más daño a la familia, pero ya han pasado cerca de 10 meses.
¿Por qué vosotros tenéis derecho a ser felices en una vida de casados mientras yo no?
¿Y si papá no fuera español? ¿Y si fuera Brasileño? ¿Estarías casada con él? ¿Acaso no le amarías igual?
Déjame decirte que yo sí.
No soy de esas personas que juzgan por las apariencias, y me parece que con él hicisteis un juicio precipitado. Antes de pedirme nada, o mejor dicho obligarme deberíais haberle conocido. Pero por si decidís no darme esta oportunidad, os lo describiré.
Alto, delgado, moreno, pelo negro medio rizado, flequillo largo, un tatuaje en el brazo. Sí, tiene un tatuaje, la carpa china de la suerte. Y no, tener un tatuaje no significa ser un ladrón, un asesino o un violador. Significa que te gustan los tatuajes y quisiste hacerte uno y PUNTO. No esperes a un chico con el pelo repeinado, gomina, gafas con correa, jersey de rombos, pantalones pitillo y unos zapatos como los de papá.
Esperad al chico al que quiero.
Pero sin duda lo mejor de él es su carácter. He conocido a mucha gente y nunca a nadie como él.
Es amable con todo el mundo, le encanta ayudar y lo hace sin que se lo pidas. Es inteligente; según unas pruebas que le hicieron en el instituto es superdotado como yo. Es divertido; siempre está haciendo bromas y sacando sonrisas a la gente cuando más lo necesita. Es comprensivo; puedes contarle tus problemas con total confianza sabiendo que no se los dirá a nadie y por supuesto que te ayudará. Es romántico; no es el típico tío (sé que lo estás pensando) que hace todo esto para agradar a las chicas. Lo hace porque es así, y en el caso del romanticismo a él le importa más el interior, y los pequeños detalles, como a mi.
Llegados a este punto seguiréis pensando que estoy loca, que no sé lo que digo, que soy una inmadura, una estúpida obsesionada.
Si es así, dejadme deciros que tenemos un grave problema.Con todo mi respeto os digo que no voy a dar mi brazo a torcer y por mucho que me pidáis o prohibáis que no esté con él no servirá de nada Alguien me enseñó de pequeña a luchar por lo que quiero. Esos fuisteis vosotros y eso es lo que voy a hacer.
Espero haberos hecho cambiar de opinión.
Os quiere vuestra hija,
Andrea.
Cansada.
Estoy cansada de que un día
vengas diciéndome que soy lo más importante, como una hermana, y que
nunca me harías daño. Y que no mucho tiempo más tarde me trates de una
hipócrita, falsa y guarra, y que me lo grites a la cara, cito
textualmente. ¿Y soy yo la hipócrita? Te recuerdo que no soy yo la que
me utilizaba para conseguir lo que quería, a las pruebas me remito. Me
lo has hecho dos veces y te perdoné, ahora, no habrá una tercera. Si lo
que he visto va por mi como yo creo, déjame decirte que para mi has
acabado. No voy a seguir sacándole las castañas a alguien que me echaría
al fuego sin pensárselo dos veces. Besitos, HIPÓCRITA.
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