Cuando el lenguaje falla, la música empieza a hablar. KISS ME, STUPID
viernes, 29 de noviembre de 2013
Treinta.
A pesar de que todo ha cambiado, gracias por aquel pasado, en cuyo presente fui lo más feliz que podría haber sido ahora en un futuro.
Es impresionante la mella que el tiempo puede hacer en una persona. O quizás fue este quien erosionó las capas de mentiras hasta dejar al aire la más cruel realidad.
Y es que he llegado a un punto en el que me planteo cuánto tiempo fue verdad lo que sucedía o tan solo una ilusión, y por qué demonios pretenden que la culpa recaiga en mi. Te dejan por motivos X (los cuales carecen de lógica alguna), y te tratan con un desprecio superior al que nunca te habían dedicado. Te hacen sentir una cucaracha nauseabunda, y sin valía alguna, ni para esa persona ni para nadie. Te hunde. Y de la noche a la mañana, después de haber pasado por la cama de tantas personas como ha querido, vuelve hacia a ti, con la intención de hacerte suya, primeramente bajo chantajes y consecuentemente con mimos, detalles o romanticismo. Falso todo, creo yo. Y ¿cuál es el maldito fin de todo esto? Bueno, pues por amor propio o por pura lógica, te niegas. Te niegas a vender tu cuerpo, a aceptar pasar tiempo con una persona que te ha demostrado su bipolaridad. Y eso sin tener en cuenta que mientras se deshace en elogios contigo, pasa las tardes con otra, y por las noches hace planes con una persona diferente. Juega contigo. Lo triste es que te da pena, o le sigues queriendo, o un poco de todo. Es que no lo sabes, solo entiendes que las cosas no pueden seguir por ese cauce. Porque tu río se desborda.
Y cuando se arrepiente de verdad (si es que hay algo de verdad en esta historia), recurre al victimismo, y habla con todas las personas humanamente posibles de tu alrededor para tratar de convencerte de que verdaderamente te quiere. Y así es cómo tú quedas de mala. Ah, pero no debemos olvidarnos de que si, eres sincera y explicas como te sientes, volverá a recurrir a su maestría con la bipolaridad, atacará tus puntos débiles, y la mayoría dictaminaran que tú eres la culpable de cualquier decisión que esa persona tome. Porque eres tú quien le ha rechazado por última vez (cuando, me reitero, sigue quedando con otras personas con total libertad), así que mientras esa persona esta exculpada, tú te comes el marrón. Por otro lado, has de reconocer que esa persona te hizo feliz durante mucho tiempo, por lo que siempre estarás agradecida. El tiempo lo cambia todo, y aunque no siga siendo la misma, le seguirás queriendo no por lo que es, si no por lo que fue para ti.
De todas formas, no te mereces ser tratada como una persona egoísta, prepotente ni cualquier calificativo peyorativo que se te asigne por el mero hecho de tener un poco de amor propio.
Pura lógica.
Puras mentiras.
Escribo esto en un momento de liberación emocional. A pesar de todo lo que pase, nunca le desaría el mal a nadie, y por mucho que las personas se equivoquen, se merecen una segunda oportunidad ¿no?
Y es que he llegado a un punto en el que me planteo cuánto tiempo fue verdad lo que sucedía o tan solo una ilusión, y por qué demonios pretenden que la culpa recaiga en mi. Te dejan por motivos X (los cuales carecen de lógica alguna), y te tratan con un desprecio superior al que nunca te habían dedicado. Te hacen sentir una cucaracha nauseabunda, y sin valía alguna, ni para esa persona ni para nadie. Te hunde. Y de la noche a la mañana, después de haber pasado por la cama de tantas personas como ha querido, vuelve hacia a ti, con la intención de hacerte suya, primeramente bajo chantajes y consecuentemente con mimos, detalles o romanticismo. Falso todo, creo yo. Y ¿cuál es el maldito fin de todo esto? Bueno, pues por amor propio o por pura lógica, te niegas. Te niegas a vender tu cuerpo, a aceptar pasar tiempo con una persona que te ha demostrado su bipolaridad. Y eso sin tener en cuenta que mientras se deshace en elogios contigo, pasa las tardes con otra, y por las noches hace planes con una persona diferente. Juega contigo. Lo triste es que te da pena, o le sigues queriendo, o un poco de todo. Es que no lo sabes, solo entiendes que las cosas no pueden seguir por ese cauce. Porque tu río se desborda.
Y cuando se arrepiente de verdad (si es que hay algo de verdad en esta historia), recurre al victimismo, y habla con todas las personas humanamente posibles de tu alrededor para tratar de convencerte de que verdaderamente te quiere. Y así es cómo tú quedas de mala. Ah, pero no debemos olvidarnos de que si, eres sincera y explicas como te sientes, volverá a recurrir a su maestría con la bipolaridad, atacará tus puntos débiles, y la mayoría dictaminaran que tú eres la culpable de cualquier decisión que esa persona tome. Porque eres tú quien le ha rechazado por última vez (cuando, me reitero, sigue quedando con otras personas con total libertad), así que mientras esa persona esta exculpada, tú te comes el marrón. Por otro lado, has de reconocer que esa persona te hizo feliz durante mucho tiempo, por lo que siempre estarás agradecida. El tiempo lo cambia todo, y aunque no siga siendo la misma, le seguirás queriendo no por lo que es, si no por lo que fue para ti.
De todas formas, no te mereces ser tratada como una persona egoísta, prepotente ni cualquier calificativo peyorativo que se te asigne por el mero hecho de tener un poco de amor propio.
Pura lógica.
Puras mentiras.
Escribo esto en un momento de liberación emocional. A pesar de todo lo que pase, nunca le desaría el mal a nadie, y por mucho que las personas se equivoquen, se merecen una segunda oportunidad ¿no?
viernes, 1 de noviembre de 2013
.
Que ya sé que eso de arrepentirse de tu pasado no está del todo bien, puesto que en el momento que lo hiciste pensabas que era lo correcto. Lo sé, siempre lo he dicho. Pero llega un momento en que echas la vista atrás y recapacitas. Y cuando no ves el horizonte, entonces es cuando te das cuenta que tienes que apartar las nubes de tu camino.
sábado, 26 de octubre de 2013
Se acabó.
La gente cambia, la vida avanza, el reloj da las doce y los árboles mudan su piel. Y yo estoy aquí, en mi habitación, de nuevo con muchas cosas que decir y poca idea de cómo empezar. Así como síntesis, estaría bien decir que el amor es un asco. Aunque no sea del todo cierto.
Sí, estuve enamorada, durante mucho tiempo, de una misma persona, y son estas malas experiencias las que provocan en mi deseos de no volver a sentir esas malditas mariposas en el estómago. No le fue difícil olvidarme, a lo sumo una semana, o dos, exagerando. Aunque eso es fácil de comprender teniendo en cuenta que no fui yo quien acabó con la relación. Siempre fui de las que piensan que debes estar con alguien que te acepte tal y como eres, con tus defectos y tus virtudes y no pretenda cambiarte, sino aprender a convivir con tus manías. Bueno, pues por una vez fui firme, alejé de mi toda manipulación y recibí mi resultado. La soledad. Al principio uno no se encuentra bien, como es obvio, demasiados cambios a los que acostumbrarse, demasiados recuerdos que tanto pesan sobre tu cabeza, canciones, olores... Pero luego, a la par que observas como evoluciona esa persona, en otra completamente distinta que no conocías(o quizás en quién era en realidad) te vas dando cuenta de que todo eso no es para ti. O de que quizás la culpa es tuya. O de que ese no es tu destino. O de que... pero basta ya. Basta ya de malgastar el tiempo pensando en cosas que son pasado. Porque mientras tú lees esto, el está besando a otra, y diciéndole las mismas palabras bonitas que te decía a ti. Así que se acabó. Basta ya de tanta farsa inmunda y de falsas esperanzas. BASTA YA DE HIPOCRESÍA. Ni punto final, ni aparte, ni punto y coma. Se quema el libro. Se esparcen las cenizas. Se guardan los recuerdos y se sigue hacia delante. Y ahora sí, punto.
domingo, 20 de octubre de 2013
Como el agua y el aceite.
Y resbaló, recorrió mejillas, labios y se precipitó al vació, en un intento de encontrarse con sus hermanas, las que antes habían sido derramadas. Humedeció todo su camino, y llena de tristeza terminó evaporándose en el aire. Tal y como los sueños lo hacen. Se evaporan, en una tarde de otoño, a la par que los árboles mudan sus ropajes, y el suelo se arropa con hojas secas. Y el viento, ese que por la noche susurra en tu ventana, lleva consigo tristezas, alegrías, llantos, risas, y las deposita en otro lugar, para que alguien las sienta, las viva, las experimente. Y te preguntas por qué tu viento es frío, gélido, glacial, y tan solo deposita en tu mano lágrimas y hojarasca, permitiéndote vivir de nuevo sensaciones que quisieras olvidar. Pero, ¿por qué no? Sientes el aire helado deslizarse entre tus dedos, y un copo de nieve se arroja a tus manos, pidiéndote que le protejas, y que en su último aliento le permitas desaparecer con un leve soplido caldeado, fundirse en tu poder y arrojarse a las profundidades, donde renacerán las flores. Aquellas de tonos rosados que cubren la superficie del suelo que pisas, sobre el que creces, en las que se albergan las esperanzas de las abejas, la fragancia del amor. Y poco a poco los árboles dan a luz sus frutos, llenos de esperanza y vida, y el cielo encapotado deja paso a un sol ardiente. Y lo miras fijamente, y finalmente te das cuenta, que no vale la pena humedecer mas caminos, ni permitir que más hermanas recorran tus mejillas.
''Como el agua y el aceite, una mezcla heterogénea en un mismo recipiente.''
''Como el agua y el aceite, una mezcla heterogénea en un mismo recipiente.''
viernes, 4 de octubre de 2013
My heart is broken, all my scars are open-
A lo largo de tu vida te acostumbras a ciertos momentos, sensaciones, gestos, personas, y no te paras a pensar qué pasará cuando esa persona deje de formar parte de tu vida, puesto que en parte impediría que aprovecharas el tiempo con ella. Cuando crees conocer a alguien y pasar los mejores meses a su lado, de repente te sorprende y se convierte en una persona distinta. Y no sabes cómo actuar, porque no estás acostumbrada a ese tipo de situación, de sensación, de gesto. No estás acostumbrada a esa nueva persona que creías conocer. Y titubeas. Y sabes que dejando todo eso atrás estarías mejor, pero los recuerdos se cuelan en tu mente como dagas en el corazón, y te invade el sentimiento de culpabilidad poro el 'qué debería haber hecho'. Y estás bien, pero el mínimo detalle sirve para desequilibrar tu estado de ánimo. Te sientes frágil, te sientes rota, porque no tendrás a alguien que te acompañe durante el camino. Al menos, no por ahora. Y sientes rabia, por el daño que te ha hecho, pero sabes que no solo fue eso, daño, sino que también te hizo feliz, compartió su corazón y te demostró que le importabas. Dejaste en su piel una marca permanente. Ahora, solo te queda recordar con alegría los grandes momentos que esa persona te ha dado, y poco a poco, pasar página y cerrar el libro.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Twelve.
Quizás no un siempre estaremos juntos, pero sí un siempre estarás en mi corazón, y el fondo seré siempre tuya.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
No. Sabes que no. Que no está bien. Pero te hace sentir viva, te hace experimentar sensaciones que nunca antes habías vivido. No, no hablo de las drogas. Hablo de ese amor prohibido, ese que se enfrenta a las convenciones sociales, al entorno. Ese que es por completo inusual, atrevido, extraño. Ese que provoca en ti una enorme felicidad de la mano de una sonrisa. Y entonces deseas verle. Pero sabes que no va a durar mucho. Porque la situación es complicada, extensa, extraña. Porque ninguno de los dos tiene la solución. Y no queréis dejar nada pasar, pero la lucha es difícil. Caes sobre el terreno de juego una y otra vez, y te sientes estúpida, como una niña pequeña con su nuevo chupete. Pero no quieres que sea un juego, quieres algo serio, algo único, irrepetible, algo inconfundible. Y esperas, y deseas con todas tus fuerzas que ese día llegue, no importa el lugar, el este ni el oeste, lo que importa es estar juntos. Y, que por ahora, las llamas de la química y el deseo de verse sigan ardiendo, y no caiga sobre ellas una ducha de agua fría. Pero como toda ciencia, el compuesto está formado por dos elementos que, dependiendo de las condiciones de la mezcla, hacen una u otra reacción.
~A
~A
jueves, 5 de septiembre de 2013
Falling skies.
Cuando crees saber qué tipo de persona eres, descubres que para ti mismo eres un completo desconocido. Y es que la vida puede dar muchas vueltas, pero últimamente parece una noria sin fin. Y cuando no sabes qué hacer, simplemente paras. Paras a pensar, a observar, a descubrir nuevas sensaciones.Y te desquebrajan en dos. Porque estás dividida. Porque no sabes qué está pasando, y si tuvieras que explicarlo, no sabrías por dónde empezar. Un cúmulo de sensaciones contradictorias nublan tus pensamientos impidiéndote pensar con claridad. Todo esto, cuando las circunstancias sobrepasan tu fuerza, cuando una parte de ti se desvanece, parece que intentan sustituirla. Y sabes que es imposible, pero tu corazón no se rinde. Tu corazón intenta seguir adelante, pero no puede. Porque dos cabezas piensan mejor que una, pero de nada sirve dividir tu corazón en dos. Y es que decir que la distancia es muy mala es quedarse corto. Pero, pase lo que pase, al este o al oeste, siempre habrá distancia.
martes, 11 de junio de 2013
No.
¿Alguna vez os habéis parado a pensar en como serían las cosas si tuviéramos la mente más abierta? Homosexuales que reprimen sus deseos por el miedo a ser juzgados, víctimas del racismo que buscan sobrepasar la frontera de un simple color de una escala cromática, mujeres oprimidas bajo el mandato de un hombre narcisista, personas que prefieren ver a dos hombres con armas antes que dándose la mano, miles de sueños rotos, gente que se esconde para hacer el amor y sin embargo hace la guerra a plena luz del día.
¿Dónde se incluye la palabra lógica en esta ecuación ególatra y nociva para el equilibrio?
¿Dónde se incluye la palabra lógica en esta ecuación ególatra y nociva para el equilibrio?
martes, 2 de abril de 2013
Y su vida pasa delante de tus ojos sin que puedas impedirlo, la ves frágil, indefensa, a punto de desmoronarse con un simple soplido. Y la proteges. Y sabes que darías todo por ella, hasta tu último suspiro. El tiempo sigue deborando las horas a la par que mueve las agujas del reloj, y tú la sigues protegiendo. La ves sonreir y entonces se te ilumina la cara, y cuando echas de menos su sonrisa, echas de menos la tuya también. Acariciar su suave piel le produce escalofríos. La miras de cerca, parece que sus ojos sonríen también. Te preguntas cuánto tiempo durará aquel sentimiento de felicidad, no podrías ver una sola lágrima resbalar por sus mejillas sin que te inundara la culpabilidad. Tú eres quien la protege.
Y a la par que los árboles mudan sus ropajes y se visten de flores, corre entre los campos persiguiendo mariposas. Y entonces trepa hasta la copa de un árbol en búsqueda de un nido.
Y te asustas. No quieres que se caiga. No quieres que se haga daño. Pero sabes que no siempre estarás para protegerla. Y que en esta vida se va a caer, y se va a hacer daño. Pero la has enseñado. La has enseñado a levantarse, a curar sus propias heridas y a seguir adelante. A protegerse.
Y llega el día en que el camino se bifurca y los dos sujetos escogen destinos diferentes. Ya no podrás estar siempre con ella, no podrás protegerla eternamente. No podrás observar todos los días sus ojos sonrientes, o secarle las lágrimas. Pero por mucha distancia que os separe, el lazo nunca se rompe.miércoles, 6 de marzo de 2013
Changes.
Y de repente.. Chupachups se convierten en cigarillos, las inocentes se convierten en putas, responsabilidades se convierten en basura, un castigo se convierte en expulsión, refrescos se convierten en vodka, bicis se convierten en coches o motos, lo que eran besos ahora es follar, cuando un subidón era en un columpio, cuando protección era ponerse el casco,
la única droga que conocías era cuando tenías tos, el peor dolor era cuando te cortabas las rodillas, las despedidas eran solo hasta el día siguiente, y teníamos ganas de hacernos mayores...
la única droga que conocías era cuando tenías tos, el peor dolor era cuando te cortabas las rodillas, las despedidas eran solo hasta el día siguiente, y teníamos ganas de hacernos mayores...
lunes, 25 de febrero de 2013
12.
Cuando amas, eres vulnerable. Le das todo el poder a una persona para destruirte, para aniquilarte y dejarte sin ansias de vivir. El poder de hacerte perder todos tus sueños tan solo con una ruptura. Por ello, el corazón es exigente. No ama a todas y cada una de las personas que entran en tu vida. Puedes tener un pasado, y haber querido a alguien. Pero el verbo amar es más que eso. En mi opinión, solo se ama una vez en la vida. Porque amar no es algo fácil. Esa persona debe hacerte sentir lo que nunca nadie consigió. Debe hacerte sonreir tan solo con saber que está feliz. Esa persona será quien te conozca incluso mejor que tú, quien sepa ver todos tus defectos, convivir con ellos y resaltar tus virtudes. Quien te aguante en tus peores días, y te calme cuando te enojas con un ' estás preciosa cuando te enfadas '. Quien sepa ver el dolor en tus ojos y distinguir de qué clase son tus lágrimas. Quien lo deje todo por ti, y se quede a tu lado.
Si me preguntaran si quiero un príncipe azul, mi respuesta sería que NO.
No necesito a un apuesto caballero que me rescate de mi torre. No quiero a un chico perfecto y sin ningún defecto. Quiero a una persona que acepte lo bueno y lo malo de sí mismo y de los demás, una persona con fallos, y tal vez con un pasado. No quiero una relación perfecta como en las películas, en las que todo es un mundo de rosas. Quiero una relación con sus pequeños baches, como todas, pero pasarlos siempre juntos por el mero hecho de que no podemos estar separados sin que duela en el corazón. Quiero una persona que me quiera, que me mime, que me trate bien y que apoye. El físico, no me importa. Quiero una persona rica en su interior, de esas que dices, gente de así no queda. No pido dinero, ni joyas, ni que me compren cosas, ni que me regalen lo más bonito del mercado. Sino a ese chico que se gasta todo su dinero por comprarle un anillo a su novia con su fecha y su nombre grabados en él. Quiero a ese chico que se recorre media playa para encontrar la piedra de ese anillo. A aquel que se sube al tejado para lograr conectarse para poder a hablar con su novia, o que salta la ventana para poder verla. Aquel que, a pesar de las paranoias de su novia, siempre la soporta, y le intenta hacer ver que de verdad lo más importante para él es ella. Aquel que lo deja todo, e incluso su país de origen por estar con ella.
No puedo comprarte una estrella, pero te puedo regalar mi corazón. Me declaro vulnerable ante ti porque te amo. Sé que tienes el poder de destruirme, el mismo que yo te he dado porque sé que no me harás daño. Sé que me necesitas tanto como yo a ti. Y sé lo que significa la palabra siempre.
Por eso te digo, Víctor, que gracias por aguantarme durante todo este tiempo, y espero que el resto de tu vida aguantes a esta idiota que no podría vivir sin ti.
#12.12.11
Si me preguntaran si quiero un príncipe azul, mi respuesta sería que NO.
No necesito a un apuesto caballero que me rescate de mi torre. No quiero a un chico perfecto y sin ningún defecto. Quiero a una persona que acepte lo bueno y lo malo de sí mismo y de los demás, una persona con fallos, y tal vez con un pasado. No quiero una relación perfecta como en las películas, en las que todo es un mundo de rosas. Quiero una relación con sus pequeños baches, como todas, pero pasarlos siempre juntos por el mero hecho de que no podemos estar separados sin que duela en el corazón. Quiero una persona que me quiera, que me mime, que me trate bien y que apoye. El físico, no me importa. Quiero una persona rica en su interior, de esas que dices, gente de así no queda. No pido dinero, ni joyas, ni que me compren cosas, ni que me regalen lo más bonito del mercado. Sino a ese chico que se gasta todo su dinero por comprarle un anillo a su novia con su fecha y su nombre grabados en él. Quiero a ese chico que se recorre media playa para encontrar la piedra de ese anillo. A aquel que se sube al tejado para lograr conectarse para poder a hablar con su novia, o que salta la ventana para poder verla. Aquel que, a pesar de las paranoias de su novia, siempre la soporta, y le intenta hacer ver que de verdad lo más importante para él es ella. Aquel que lo deja todo, e incluso su país de origen por estar con ella.
No puedo comprarte una estrella, pero te puedo regalar mi corazón. Me declaro vulnerable ante ti porque te amo. Sé que tienes el poder de destruirme, el mismo que yo te he dado porque sé que no me harás daño. Sé que me necesitas tanto como yo a ti. Y sé lo que significa la palabra siempre.
Por eso te digo, Víctor, que gracias por aguantarme durante todo este tiempo, y espero que el resto de tu vida aguantes a esta idiota que no podría vivir sin ti.
#12.12.11
domingo, 24 de febrero de 2013
Moments.
Porque llega un momento en el que pierdes el control...
Un
momento en que ya nada tiene sentido si él no está. Un momento en el
que te das cuenta de que todos tus sueños de estar con esa persona se
han hecho realidad. De que aquellas mañanas se han convertido ya en días
a su lado, días en los que en tu cabeza solo tienes un nombre. Un
momento en el que sabes que por él darías lo que fuera, y por verle
feliz. Un momento en el que descubres el verdadero significado del verbo
amar; que te das cuenta de que los pequeños detalles de la vida son los
que de verdad importan, que una sonrisa suya puede alegrarte el día,
echar por suelo cualquier enfado y hacerte feliz mientras él lo sea.
Un
momento en el que descubres la felicidad y por mucho que intenten
derribarte, te levantas una y otra vez, para continuar disfrutando de la
vida, a su lado.
Carta a mis padres.
Nunca me he sentido que formaba parte de ningún grupo, que yo era una
pieza fundamental en cualquier puzzle. Por mucho que intente recordar mi
vida como un bonito pasaje de lo que denomino mi historia, lo primero
que se me viene a la mente son bromas, insultos y un vacío que me hacía
sentir alejada de mis compañeros, aunque también los hubo muy buenos.
Pasé por muchos grupos en los que solo era un simple cromo al que
intercambiaban cuando les apetecía. Solo tuve una amiga que por suerte
me alegro de conservar hoy día.
Cuando llegué al instituto, volví a sentirme aislada. Cuando creía haber encontrado mi lugar, me topé con una traición que me hizo volver a encontrarme sola y no tener a nadie conmigo. Llegamos a segundo donde pensaba haber encontrado de nuevo el valor de la amistad, y cómo no, me equivoqué. Problemas no fueron pocos, lo que escaseó fueron las soluciones. Tercero, donde algunos de mis amigos se iban convirtiendo en hermanos mientras otros se alejaban cada vez más de mi. Por suerte conservé y conservo a los que hoy día considero como una parte fundamental de mi vida.
Pero no es esto lo que os quiero contar porque sé que lo sabéis. Lo que quiero es expresar lo que siento en una carta que probablemente nunca llegue a daros o leeros, pero necesito decirlo de igual forma.
He cometido muchos errores, aunque siempre pensé que decir la verdad no podía considerarse como uno de ellos. Supongo que llegados a este punto sabréis por donde van los tiros.
Allá por el 15 de enero de 2011 ocurrió lo que a día de hoy puedo considerar como uno de los peores días de mi vida, si no el peor. Lo que yo pensaba era lo correcto quizás fuera la decisión equivocada, aunque de errores se aprende ¿no?
Decidí contarlo todo sin tapujos, no soy persona de esconder las cosas, y no suelo mentir más que cuando me lo pedís, por eso no me pareció justo ocultaros una noticia que puedo decir firmemente cambio mi vida.
Si antes no encontraba un hueco donde encontrarme feliz, en ese momento lo encontré.
Sé que a mi edad, con casi 16 años podéis decir que son solo ''cosas de niños'', o que es una simple obsesión. Puede que no sepa lo suficiente de la vida, desde luego no tanto como vosotros. Me faltan años de experiencia, pero no madurez. Mi vida se basó en golpes en los que se intercalaban buenos momentos, y cuando parecía aprender a disfrutar de los buenos momentos al lado de alguien decidisteis intentar quitarme ese privilegio.
¿Sabéis ya a lo que me refiero?
Sí, a ese chico 'brasileiro' que consiguió hacerme verdaderamente feliz como nadie me había hecho.
Pensaréis que estoy diciendo estupideces, pero son palabras que están saliendo de mi corazón mientras lloro pensando en lo fáciles que serían las cosas si no hubierais reaccionado como lo hicisteis.
Ya no soy una niña. Sigo queriéndoos, por supuesto, pero no soy aquella pequeña de 5 años que dependía de sus padres para todo.
Volvamos al día en que os lo conté todo.
Sorpresa. Eso fue lo que os pasó, nunca pensasteis que una chica como yo pudiera encontrar a alguien que la quisiera. La típica empollona de clase con 2 amigos a la que todo el mundo le tiene rabia, tímida y fría.
Esa era yo. Y digo era porque él me hizo cambiar.
Me convertí en una persona más segura de mi misma, una persona que sabía apreciar los pequeños detalles, cada momento, cada segundo como si fuera el último.
No pareció molestaros hasta que mencioné la palabra maldita, también denominada BRASIL.
Sí, ¿qué pasa? Estoy enamorada de un chico que no es español, ¿y qué?
¿Acaso pensáis que para mi la nacionalidad es un impedimento? Más bien lo contrario, ME DA EXACTAMENTE IGUAL.
Yo no soy de las que se fijan en el color de la piel, la raza, el país o la religión. Yo juzgo a las personas por como son por dentro, y de él solo conseguí ver cosas buenas.
No me pareció justo que me prohibierais literalmente salir con él por ese simple hecho de no ser español. Creo ser suficientemente responsable como para poder llevar mi vida por un buen camino, y si me equivoco rectificar yo sola. Por mucho que me neguéis que fue ese el motivo, sé que es al menos el más importante.
Cuando me lo pediste, y ahora me dirijo a ti, mamá, tus argumentos fueron los problemas que tuvimos en la familia con personas extranjeras. Y lo siento, siento en el alma que hayas tenido que pasar por todo lo que pasaste que no fue poco, y sabes que si estuviera de mi mano lo cambiaría. Pero no fui yo la culpable de todo aquello y tampoco creo tener que ser la víctima cuando no tuve nada que ver.
En nuestra casa, como sabéis las cosas no son fáciles. Raro es el día en que no haya bronca o alguien discuta con otra persona. La convivencia nunca es fácil y menos cuando los dos sujetos no dan su brazo a torcer. He evitado sacar más el tema cuando estaba reciente para no hacer más daño a la familia, pero ya han pasado cerca de 10 meses.
¿Por qué vosotros tenéis derecho a ser felices en una vida de casados mientras yo no?
¿Y si papá no fuera español? ¿Y si fuera Brasileño? ¿Estarías casada con él? ¿Acaso no le amarías igual?
Déjame decirte que yo sí.
No soy de esas personas que juzgan por las apariencias, y me parece que con él hicisteis un juicio precipitado. Antes de pedirme nada, o mejor dicho obligarme deberíais haberle conocido. Pero por si decidís no darme esta oportunidad, os lo describiré.
Alto, delgado, moreno, pelo negro medio rizado, flequillo largo, un tatuaje en el brazo. Sí, tiene un tatuaje, la carpa china de la suerte. Y no, tener un tatuaje no significa ser un ladrón, un asesino o un violador. Significa que te gustan los tatuajes y quisiste hacerte uno y PUNTO. No esperes a un chico con el pelo repeinado, gomina, gafas con correa, jersey de rombos, pantalones pitillo y unos zapatos como los de papá.
Esperad al chico al que quiero.
Pero sin duda lo mejor de él es su carácter. He conocido a mucha gente y nunca a nadie como él.
Es amable con todo el mundo, le encanta ayudar y lo hace sin que se lo pidas. Es inteligente; según unas pruebas que le hicieron en el instituto es superdotado como yo. Es divertido; siempre está haciendo bromas y sacando sonrisas a la gente cuando más lo necesita. Es comprensivo; puedes contarle tus problemas con total confianza sabiendo que no se los dirá a nadie y por supuesto que te ayudará. Es romántico; no es el típico tío (sé que lo estás pensando) que hace todo esto para agradar a las chicas. Lo hace porque es así, y en el caso del romanticismo a él le importa más el interior, y los pequeños detalles, como a mi.
Llegados a este punto seguiréis pensando que estoy loca, que no sé lo que digo, que soy una inmadura, una estúpida obsesionada.
Si es así, dejadme deciros que tenemos un grave problema.Con todo mi respeto os digo que no voy a dar mi brazo a torcer y por mucho que me pidáis o prohibáis que no esté con él no servirá de nada Alguien me enseñó de pequeña a luchar por lo que quiero. Esos fuisteis vosotros y eso es lo que voy a hacer.
Espero haberos hecho cambiar de opinión.
Os quiere vuestra hija,
Andrea.
Cuando llegué al instituto, volví a sentirme aislada. Cuando creía haber encontrado mi lugar, me topé con una traición que me hizo volver a encontrarme sola y no tener a nadie conmigo. Llegamos a segundo donde pensaba haber encontrado de nuevo el valor de la amistad, y cómo no, me equivoqué. Problemas no fueron pocos, lo que escaseó fueron las soluciones. Tercero, donde algunos de mis amigos se iban convirtiendo en hermanos mientras otros se alejaban cada vez más de mi. Por suerte conservé y conservo a los que hoy día considero como una parte fundamental de mi vida.
Pero no es esto lo que os quiero contar porque sé que lo sabéis. Lo que quiero es expresar lo que siento en una carta que probablemente nunca llegue a daros o leeros, pero necesito decirlo de igual forma.
He cometido muchos errores, aunque siempre pensé que decir la verdad no podía considerarse como uno de ellos. Supongo que llegados a este punto sabréis por donde van los tiros.
Allá por el 15 de enero de 2011 ocurrió lo que a día de hoy puedo considerar como uno de los peores días de mi vida, si no el peor. Lo que yo pensaba era lo correcto quizás fuera la decisión equivocada, aunque de errores se aprende ¿no?
Decidí contarlo todo sin tapujos, no soy persona de esconder las cosas, y no suelo mentir más que cuando me lo pedís, por eso no me pareció justo ocultaros una noticia que puedo decir firmemente cambio mi vida.
Si antes no encontraba un hueco donde encontrarme feliz, en ese momento lo encontré.
Sé que a mi edad, con casi 16 años podéis decir que son solo ''cosas de niños'', o que es una simple obsesión. Puede que no sepa lo suficiente de la vida, desde luego no tanto como vosotros. Me faltan años de experiencia, pero no madurez. Mi vida se basó en golpes en los que se intercalaban buenos momentos, y cuando parecía aprender a disfrutar de los buenos momentos al lado de alguien decidisteis intentar quitarme ese privilegio.
¿Sabéis ya a lo que me refiero?
Sí, a ese chico 'brasileiro' que consiguió hacerme verdaderamente feliz como nadie me había hecho.
Pensaréis que estoy diciendo estupideces, pero son palabras que están saliendo de mi corazón mientras lloro pensando en lo fáciles que serían las cosas si no hubierais reaccionado como lo hicisteis.
Ya no soy una niña. Sigo queriéndoos, por supuesto, pero no soy aquella pequeña de 5 años que dependía de sus padres para todo.
Volvamos al día en que os lo conté todo.
Sorpresa. Eso fue lo que os pasó, nunca pensasteis que una chica como yo pudiera encontrar a alguien que la quisiera. La típica empollona de clase con 2 amigos a la que todo el mundo le tiene rabia, tímida y fría.
Esa era yo. Y digo era porque él me hizo cambiar.
Me convertí en una persona más segura de mi misma, una persona que sabía apreciar los pequeños detalles, cada momento, cada segundo como si fuera el último.
No pareció molestaros hasta que mencioné la palabra maldita, también denominada BRASIL.
Sí, ¿qué pasa? Estoy enamorada de un chico que no es español, ¿y qué?
¿Acaso pensáis que para mi la nacionalidad es un impedimento? Más bien lo contrario, ME DA EXACTAMENTE IGUAL.
Yo no soy de las que se fijan en el color de la piel, la raza, el país o la religión. Yo juzgo a las personas por como son por dentro, y de él solo conseguí ver cosas buenas.
No me pareció justo que me prohibierais literalmente salir con él por ese simple hecho de no ser español. Creo ser suficientemente responsable como para poder llevar mi vida por un buen camino, y si me equivoco rectificar yo sola. Por mucho que me neguéis que fue ese el motivo, sé que es al menos el más importante.
Cuando me lo pediste, y ahora me dirijo a ti, mamá, tus argumentos fueron los problemas que tuvimos en la familia con personas extranjeras. Y lo siento, siento en el alma que hayas tenido que pasar por todo lo que pasaste que no fue poco, y sabes que si estuviera de mi mano lo cambiaría. Pero no fui yo la culpable de todo aquello y tampoco creo tener que ser la víctima cuando no tuve nada que ver.
En nuestra casa, como sabéis las cosas no son fáciles. Raro es el día en que no haya bronca o alguien discuta con otra persona. La convivencia nunca es fácil y menos cuando los dos sujetos no dan su brazo a torcer. He evitado sacar más el tema cuando estaba reciente para no hacer más daño a la familia, pero ya han pasado cerca de 10 meses.
¿Por qué vosotros tenéis derecho a ser felices en una vida de casados mientras yo no?
¿Y si papá no fuera español? ¿Y si fuera Brasileño? ¿Estarías casada con él? ¿Acaso no le amarías igual?
Déjame decirte que yo sí.
No soy de esas personas que juzgan por las apariencias, y me parece que con él hicisteis un juicio precipitado. Antes de pedirme nada, o mejor dicho obligarme deberíais haberle conocido. Pero por si decidís no darme esta oportunidad, os lo describiré.
Alto, delgado, moreno, pelo negro medio rizado, flequillo largo, un tatuaje en el brazo. Sí, tiene un tatuaje, la carpa china de la suerte. Y no, tener un tatuaje no significa ser un ladrón, un asesino o un violador. Significa que te gustan los tatuajes y quisiste hacerte uno y PUNTO. No esperes a un chico con el pelo repeinado, gomina, gafas con correa, jersey de rombos, pantalones pitillo y unos zapatos como los de papá.
Esperad al chico al que quiero.
Pero sin duda lo mejor de él es su carácter. He conocido a mucha gente y nunca a nadie como él.
Es amable con todo el mundo, le encanta ayudar y lo hace sin que se lo pidas. Es inteligente; según unas pruebas que le hicieron en el instituto es superdotado como yo. Es divertido; siempre está haciendo bromas y sacando sonrisas a la gente cuando más lo necesita. Es comprensivo; puedes contarle tus problemas con total confianza sabiendo que no se los dirá a nadie y por supuesto que te ayudará. Es romántico; no es el típico tío (sé que lo estás pensando) que hace todo esto para agradar a las chicas. Lo hace porque es así, y en el caso del romanticismo a él le importa más el interior, y los pequeños detalles, como a mi.
Llegados a este punto seguiréis pensando que estoy loca, que no sé lo que digo, que soy una inmadura, una estúpida obsesionada.
Si es así, dejadme deciros que tenemos un grave problema.Con todo mi respeto os digo que no voy a dar mi brazo a torcer y por mucho que me pidáis o prohibáis que no esté con él no servirá de nada Alguien me enseñó de pequeña a luchar por lo que quiero. Esos fuisteis vosotros y eso es lo que voy a hacer.
Espero haberos hecho cambiar de opinión.
Os quiere vuestra hija,
Andrea.
Cansada.
Estoy cansada de que un día
vengas diciéndome que soy lo más importante, como una hermana, y que
nunca me harías daño. Y que no mucho tiempo más tarde me trates de una
hipócrita, falsa y guarra, y que me lo grites a la cara, cito
textualmente. ¿Y soy yo la hipócrita? Te recuerdo que no soy yo la que
me utilizaba para conseguir lo que quería, a las pruebas me remito. Me
lo has hecho dos veces y te perdoné, ahora, no habrá una tercera. Si lo
que he visto va por mi como yo creo, déjame decirte que para mi has
acabado. No voy a seguir sacándole las castañas a alguien que me echaría
al fuego sin pensárselo dos veces. Besitos, HIPÓCRITA.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)