viernes, 4 de octubre de 2013

My heart is broken, all my scars are open-

A lo largo de tu vida te acostumbras a ciertos momentos, sensaciones, gestos, personas, y no te paras a pensar qué pasará cuando esa persona deje de formar parte de tu vida, puesto que en parte impediría que aprovecharas el tiempo con ella. Cuando crees conocer a alguien y pasar los mejores meses a su lado, de repente te sorprende y se convierte en una persona distinta. Y no sabes cómo actuar, porque no estás acostumbrada a ese tipo de situación, de sensación, de gesto. No estás acostumbrada a esa nueva persona que creías conocer. Y titubeas. Y sabes que dejando todo eso atrás estarías mejor, pero los recuerdos se cuelan en tu mente como dagas en el corazón, y te invade el sentimiento de culpabilidad poro el 'qué debería haber hecho'. Y estás bien, pero el mínimo detalle sirve para desequilibrar tu estado de ánimo. Te sientes frágil, te sientes rota, porque no tendrás a alguien que te acompañe durante el camino. Al menos, no por ahora. Y sientes rabia, por el daño que te ha hecho, pero sabes que no solo fue eso, daño, sino que también te hizo feliz, compartió su corazón y te demostró que le importabas. Dejaste en su piel una marca permanente. Ahora, solo te queda recordar con alegría los grandes momentos que esa persona te ha dado, y poco a poco, pasar página y cerrar el libro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario