No. Sabes que no. Que no está bien. Pero te hace sentir viva, te hace experimentar sensaciones que nunca antes habías vivido. No, no hablo de las drogas. Hablo de ese amor prohibido, ese que se enfrenta a las convenciones sociales, al entorno. Ese que es por completo inusual, atrevido, extraño. Ese que provoca en ti una enorme felicidad de la mano de una sonrisa. Y entonces deseas verle. Pero sabes que no va a durar mucho. Porque la situación es complicada, extensa, extraña. Porque ninguno de los dos tiene la solución. Y no queréis dejar nada pasar, pero la lucha es difícil. Caes sobre el terreno de juego una y otra vez, y te sientes estúpida, como una niña pequeña con su nuevo chupete. Pero no quieres que sea un juego, quieres algo serio, algo único, irrepetible, algo inconfundible. Y esperas, y deseas con todas tus fuerzas que ese día llegue, no importa el lugar, el este ni el oeste, lo que importa es estar juntos. Y, que por ahora, las llamas de la química y el deseo de verse sigan ardiendo, y no caiga sobre ellas una ducha de agua fría. Pero como toda ciencia, el compuesto está formado por dos elementos que, dependiendo de las condiciones de la mezcla, hacen una u otra reacción.
~A
No hay comentarios:
Publicar un comentario